Bitcoin

Bitcoin Físico ¿Qué Es Eso?

Bitcoin Físico

Quizás estuviste leyendo acerca de lo que es el halving de Bitcoin y te entraron ganas de invertir por primera vez tu dinero en el mercado de las criptomonedas.

Pero habiendo tantas opciones, como Ethereum o Monero, te sientes un poco abrumado porque no sabes bien con cual comenzar. Al final te decís por Bitcoin.

Ahora te has hecho una cuenta en alguno de los mejores exchanges que existen y has comprado algunos BTC, los cuales tienes almacenados en un monedero online. Sin embargo, leyendo un artículo que te ha pasado un amigo, te das cuenta de que esta no es la mejor solución para almacenar criptomonedas.

Ahí es cuando tienes un ataque de pánico porque te das cuenta de que puedes perder todo tu dinero en un simple abrir y cerrar de ojos. Recuerdas ese caso de Mt. Gox del que hablaba el artículo y comienzas a analizar todos los escenarios negativos para tus bitcoins.

Si bien deberías estar un poco preocupado por tener todo tu dinero en un almacenamiento caliente en lugar de uno frío, no debemos desesperarnos y pensar que no existe ningún monedero de Bitcoin 100% seguro.

La tecnología blockchain que hace posible que Bitcoin funcione es una de las más seguras que existe, pero no eso no quiere decir que nuestros BTC lo estén. Debemos encargarnos nosotros de esa tarea.

Tener nuestro dinero en control de un tercero no es lo ideal, y las criptomonedas justamente quieren luchar contra eso, pero tampoco es que podamos tener los BTC en formato físico en nuestro bolsillo, ¿o si?.

Hoy vamos a hablar de una curiosa forma de guardar nuestros BTC, pero antes es necesario aclarar algunas cosas.

¿Cómo funciona todo esto de almacenar bitcoins?

Tanto Bitcoin como las altcoins son monedas que existen en el plano digital. Lo que implica que no existen físicamente en la realidad, sino que son almacenadas en bits en ordenadores llamados nodos.

Los monederos de Bitcoin son los que nos permiten gestionarlos, al tener guardadas las claves privadas y públicas para poder enviarlos o recibirlos.

Existen 4 tipos de monederos importantes:

  1. Móviles
  2. Escritorio
  3. Hardware
  4. Papel

Estos no son como los típicos monederos o carteras que usamos para llevar nuestro dinero todos los días, sino que se trata de software o hardware que nos ayuda a administrar nuestros BTC.

Pero que los monederos estén en nuestro poder no significa que las criptomonedas estén seguras, ya que cualquier persona con la clave privada, o algunos de sus derivados como la frase semilla, puede tener acceso.

Después existe el riesgo de que un virus ataque el monedero o que nuestro teléfono móvil sea robado o se estropee. Incluso podemos olvidarnos donde guardamos nuestra clave privada.

Por estas razones, junto al hecho de que los monederos de los exchanges, que se conoce como monederos custodiados, pueden ser hackeados, es que siempre se buscan nuevas alternativas más seguras para guardar algo tan valioso.

Una de estas ideas es la de poder guardar nuestros BTC en un lugar físico, y nada mejor que hacerlo en una moneda real de BTC. Esta luego la podemos esconder en un lugar protegido, que al final va a ser más seguro que tener todo nuestro dinero en nuestro teléfono móvil.

El pionero en este sector fue un estadounidense llamado Mike Caldwell que invento las monedas Casascius en 2011, una forma segura de almacenar las criptomonedas.

Casascius

Por desgracia, ese proyecto fue discontinuado en 2013, pero la idea de guardar información sensible en una moneda ya había sido plantada y comenzó una era donde muchas startups siguieron por este camino de llevar lo digital a lo fisico.

En una de estas monedas físicas aún debemos utilizar un dispositivo digital para que funcione. Ya que, a diferencia de las monedas normales, el valor intrínseco no es él de la moneda física en sí, sino lo que contiene dentro.

Lo que hayamos dentro de una de estas monedas es básicamente la clave privada, la que nos da acceso a una cantidad de BTC que se encuentra en la clave pública relacionada con esta.

¿Cómo funcionan?

Debemos pensar en ellas como si fuera una tarjeta de crédito bancaria o un certificado de acción. La tarjeta o el pedazo de papel no vale nada, o no tiene un valor significante, pero la información que contiene lo es (puede ser un microchip, una línea de código, un número de referencia, etc.).

Lo cual nos da acceso al verdadero valor.

En el caso de la tarjeta de crédito, es la cantidad de dinero que tenemos en nuestra cuenta o que el banco nos permite tomar como deuda. Y en el del certificado, puede ser el valor que tenga la acción en concreto.

Con la moneda física de Bitcoin sucede lo mismo, accedemos a los BTC que luego podemos vender por otros bienes y servicios.

Estas monedas están hechas siempre de algún material bonito, aunque no esperes una de oro. Suelen estar cubiertas con un envoltorio holográfico que cumple una función muy especial, la de proteger la información que nos interesa, la clave privada.

Sello holografico de una moneda de Bitcoin

Esto sirve para ocultarla, pero también como prueba de que alguien la ha visto y que nuestros preciados BTC es probable que ya no estén más.

Quizás veamos nuestra cuenta y todavía los BTC se encuentran allí, pero que el sello haya sido vulnerado nos indica que la clave privada ha sido comprometida y es momento de moverlos de lugar.

Por suerte, cada moneda física tiene su propia clave privada, que implica que solo los BTC en esa moneda se encuentran en peligro.

Quizás no sea lo más práctico o seguro para guardar nuestras criptomonedas, pero está una escala por arriba de las soluciones online, donde cualquier hacker tiene un acceso mayor.

Incluso, quizás haya un factor psicológico que nos haga ser más cuidadosos con un activo físico con respecto a uno digital. Además, es una forma bastante interesante de guardar bitcoins.

¿Qué ocurrió con Casascius?

Al gobierno de Estados Unidos no le gusto mucho la idea, y por eso es que su creador tuvo que dejar el proyecto luego de 2 años de creado.

La FinCEN, o Red de Ejecución de Delitos Financieros del país, tomo el “acuñado” de monedas como una forma de creación de dinero, a pesar de que solo era el acceso a la moneda digital, por tanto la empresa fue calificada como negocio de transmisión de dinero.

Para poder seguir operando, Mike tenía que registrarse y recibir una licencia estatal que era completamente absurdo para lo que estaba haciendo.

Otra particularidad de las monedas Casascius es que venían con una cantidad fija de bitcoins dentro, en ese momento 1 BTC. Por esa época solo significaba $31, pero hoy el precio de una de esas monedas es de casi $50.000.

Por eso es que estas soluciones no tuvieron mucha tirada, ya que luego surgieron otras mejores, como los monederos hardware, que no sufrieron los bloqueos legales de este primer intento.

Conclusión

¿Pero cuándo una nueva tecnología es perfecta? La idea de convertir la moneda digital en un activo fácil de llevar en el bolsillo sigue siendo revolucionaria.

Quizá más adelante se conceda la aprobación reglamentaria y tengamos una nueva moneda en nuestra billetera.

Criptotario

Me llamo Martin, soy ingeniero y apasionado de las inversiones y la tecnología. Me gusta mucho leer libros y todo aquello que me haga mejorar día a día.

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