Ethereum Ripple

Ethereum vs Ripple

Muchas personas ya conoce de Ethereum y de Ripple, son la segunda y tercera criptomoneda más valorada respectivamente. Pero estoy seguro que algunas personas no conocen las diferencias entre ellas, caso contrario no se encontrarían leyendo este post. Pero han llegado al lugar indicado para ver una guía completa entre estas dos criptomonedas, que promete ser apasionante, al menos para los que amamos a las criptos.

Como dato curioso, hay que decir que el 29 de diciembre de 2017, en pleno apogeo de las criptomonedas, Ripple tomó por un breve periodo de tiempo el segundo puesto en el ranking de las criptomonedas más valoradas. No duró mucho, pero al menos Ripple pudo darse el lujo de hacerlo.

En este articulo comenzaremos por lo básico, aquellos aspectos que hacen importante a cada proyecto, así como su rendimiento en el último tiempo.

Finalmente nos adentraremos en cuestiones más específicas, como las personas que trabajan en estos proyectos, es decir sus equipos, y también aspectos técnicos como los mecanismos que utilizan para llegar al consenso.

Comencemos rápido que tenemos mucho que aprender y los que están entusiasmados en conocer estas dos grandes criptomonedas seguro que se encuentran ansiosos . Si queremos ver lo que las hace distintas es mejor ponernos manos a la obra.

Lo básico

Las dos criptomonedas corren sobre la tecnología blockchain, que como ya sabrán permite que personas de todo el mundo intercambien valor de forma sencilla y sin muchos costes, muy diferente a los sistemas tradicionales bancarios. Solo hace falta unos pocos segundos para enviar y recibir fondos a cualquier parte del globo.

Cada blockchain a su vez tiene su propia moneda digital, las cuales podemos comprar y vender en una gran cantidad de exchanges de criptomonedas. Pero hasta aquí las similitudes, ya que ahora toca el turno de ver cuales son las diferencias fundamentales entre estas dos.

¿Qué es Ethereum?

Ethereum es una criptomoneda que fue lanzada en el año 2015 por un grupo de personas, entre las que se encuentra la personalidad más conocida detrás del proyecto, Vitalik Buterin. Este ruso-canadiense es un desarrollador que ayudó a crear el primer proyecto blockchain que integraba una interesa tecnología llamada contratos inteligentes. Esta es una diferencia muy sustancial a las capacidades de Bitcoin, que la hacen perfecta para muchos casos de uso.

Un contrato inteligente es un acuerdo establecido mediante condiciones en un código de programación. Este permite realizar ciertas transacciones cuando las condiciones son alcanzadas de forma completamente automática. Algo que si nos detenemos a pensar bien, puede ser muy útil.

Veamos un pequeño ejemplo de como un contrato de esta naturaleza puede ser muy interesante:

  1. Juan y Marcos quieren apostar sobre un resultado deportivo, digamos un partido de fútbol.
  2. Juan y Marcos crean un contrato que verifica que si el equipo de Juan gana este se lleva 10 ETH, pero si empata o pierde Marcos se lleva 5 ETH.
  3. Juan deposita 5 ETH en el contrato y Marcos 10 ETH.
  4. El propio blockchain de Ethereum es capaz de buscar en miles de páginas web en internet en busca del resultado del partido.
  5. Una vez que haya sido confirmado, el propio contrato inteligente se encarga de pagarle al ganador la cantidad que le corresponde automáticamente.
  6. Todo sin la necesidad de un tercero, el cual por lo general cobra una comisión por su servicio.

Este ejemplo es bastante simple, pero podemos ver cómo sin la necesidad de un tercero se puede realizar algo muy complejo. Las posibilidades son infinitas, podríamos comprar una casa utilizando un contrato inteligente, solo bastará con depositar los ETH y una llave digital, y cuando las condiciones se cumplen se envía a cada parte lo que le corresponde. Sin las comisiones de un notario, que ya sabemos lo cuantiosas que pueden llegar a ser.

En lugar de requerir de un gobierno, un banco, una compañía o una persona, las transacciones son verificadas por la comunidad de Ethereum, la que se conoce comúnmente como los mineros. Estos simplemente conectan sus equipos a la red de Ethereum confirmando así las transacciones que en el blockchain ocurren.

Ethereum por su parte tiene su propia criptomoneda que se llama Ether o ETH. Y a diferencia de Bitcoin que tiene un límite de 21 millones de monedas que pueden existir, no existe un número máximo de Ether que pueden ser creados.

De todas formas, el propio Vitalik Buterin, una personalidad muy activa en la comunidad, ha dicho que pronto se limitará a un máximo de 100 millones. Viendo que ya hay más de 100 millones en circulación, lo más lógico es que pronto no se emitan más.

Ahora es el turno de que pasemos a hablar sobre Ripple, el contrincante en esta oportunidad.

¿Qué es Ripple?

El blockchain de Ripple fue creado mucho antes que el de Ethereum, en el 2012, tres años antes para ser precisos. En este caso fue diseñado, desarrollado y lanzado por una entidad privada llamada Ripple Labs. Una compañía con sede en San Francisco que se presenta como una organización muy diferente a la que se encuentra detrás de Ethereum.

La idea detrás de la creación de este proyecto era la de que crear un blockchain que permitieran realizar pagos transfronterizos entre los bancos sin tener que recurrir a servicios de mensajería financiera como SWIFF, que cobran grandes comisiones y a su vez es muy lento.

Además, también persigue el objetivo de ser una moneda en sí misma, ya que cualquiera puede enviar y recibir fondos utilizando el blockchain de Ripple y su criptomoneda llamada XRP en cualquier exchange.

Aquí es donde la gran mayoría de las personas se confunden. Por un lado tenemos el protocolo que permite a las personas y los bancos enviar fondos, llamado Ripple. Esta es la tecnología que hace posible esta red y los servicios de envío y recepción que ofrece. Por otro lado, tenemos la criptomoneda que funciona encima de ella y se denomina con las siglas XRP, que representa el valor.

Así como Ethereum, Ripple tampoco necesita de intermediarios para verificar las transacciones, lo que implica que podemos enviar y recibir criptomonedas de forma punto a punto, es decir, de una persona a otra o de un monedero a otro.

En estos momentos hay casi 40 mil millones de XRP en circulación de un total de 100 mil millones que pueden existir. Este blockchain tiene todas sus criptomonedas pre minadas, es decir que no se emiten nuevas, sino que ya han sido creadas. El porcentaje restante esta en manos de la compañía, lo cual ha suscitado varias críticas por parte de la comunidad.

Conociendo un poco más sobre cada moneda, podemos darnos el lujo de pasar al próximo apartado, donde comenzamos a analizar distintas categorías y cómo se desempeña cada cripto en ellas.

Diferencias

Rendimiento

Ethereum

Si nos disponemos a transferir fondos a otro personas, el blockchain de Ethereum es capaz de realizar la acción en aproximadamente 16 segundos, esto sin importar dónde se encuentra la persona que envía y la que recibe.

Si lo comparamos con Bitcoin, esto es mucho más rápido, ya que lo normal para la principal criptomoneda es que tome 10 minutos como mínimo. Esta es quizás una de las cualidades que han hecho de Ethereum tan popular, llegando a ocupar el puesto número 2 en las criptomonedas con mayor valor. Por desgracia, con la popularidad comienzan los problemas de escalabilidad, y con ellos el aumento de las comisiones.

En los momentos más ajetreados para Ethereum a comienzos de 2018 las mismas llegaron a costar cerca de $4, haciendo que sea prácticamente imposible utilizar esta para pequeñas compras. Sin embargo, unos meses después bajo hasta $1, y a día de hoy se encuentra a un cuarto de eso.

De todas formas, la gran preocupación para los desarrolladores del proyecto son los problemas de escalabilidad. Este se entiende como el problema de cuantas transacciones puede manejar la red antes de comenzar a congestionarse, provocando que los tiempos de espera de confirmación se expandan y las comisiones aumenta, y por tanto que no pueda crecer uniformemente su adopción.

Aun los sistemas tradicionales de intercambio de valor tiene problemas en este sentido, cualquier sistema a día de hoy tiene un límite en la cantidad de transacciones que puede gestionar sin problemas. El típico ejemplo es el de Visa, que maneja unas 2.000 por segundos y puede alcanzar la cifra de 50.000 en ese mismo tiempo.

Por desgracia, Ethereum solo es capaz de procesar unas 15 transacciones por segundo. Si quiere competir con grandes sistemas de pagos deberá aumentar enormemente sus capacidades en busca de un adopción generalizada. Y es que este blockchain no solo permite enviar y recibir valor, sino también ejecutar contratos inteligentes y hasta correr dapps en él.

Para tener una dimensión de lo que implica esto, a finales de 2017, la red casi colapsa debido al aumento repentino de la popularidad de una aplicación en Ethereum llamada CryptoKitties, que requería que el blockchain procese más transacciones de la que es capaz.

Por suerte, el equipo que se encuentra detrás trabajando es consciente de este gran problema y todos los días se esfuerza en pos de alcanzar una solución que pueda dar por terminado este problema.

Ahora que sabemos cómo se comporta Ethereum, es momento de pasar a hablar del desempeño de Ripple.

Ripple

La primera diferencia sustancial que encontramos entre Ripple y Ethereum se encuentra en su rendimiento, y es que para que una persona envíe XRP a otra solo basta de 4 segundos. Esto hace que este blockchain verifique las transacciones 4 veces más rápidas si las comparamos con las 16 de su competidor.

Las comisiones de Ripple a su vez son significativamente más bajas. Esto se debe a que las comisiones están estandarizadas a 0,00001 XRP. Esto es importante, ya que depende más del precio y no de que tan saturada se encuentre la red. En su máximo histórico de $3,84 a principios de 2018, las comisiones eran de solo $0,0000384, prácticamente despreciables.

Los problemas de escalabilidad en este blockchain en cierta forma están resueltos, ya que es capaz de procesar hasta 1.500 transacciones por segundos, una cifra mucho mayor, 100 veces más para ser precisos, de las 15 que Ethereum es capaz de manejar a día de hoy.

Como podrán notar, en términos de rendimiento Ripple esta mucho mejor dotada que muchos otros blockchain. Esto la hace ideal para manejar la gran cantidad de transacciones que se realizan a diario entre bancos de todo el mundo.

Cuando un banco quiere enviar dinero a otro banco en cualquier parte del mundo necesita de un intermediario financiero como SWIFT, este hace posible que operen de forma internacional. Sin embargo, este servicio es muy costoso y lento, por lo que el caso de uso real de Ripple es de lo más interesante para mejorar un aspecto de cómo funciona el mundo financiero a día de hoy.

Este punto lo gana Ripple, pero todavía quedan otros apartados por ver, así que pasemos al próximo que trata de sobre los equipos que se encuentran trabajando detrás de ellas.

Equipos

Ethereum

El principal equipo que brinda soporte al proyecto de Ethereum es la Fundación Ethereum, que esta compuesta por un número de grandes desarrolladores con experiencias y habilidades para la tarea. La Fundación es responsable tanto de la promoción como del desarrollo, el soporte y la educación sobre la plataforma. Esto son tareas muy importante para conseguir la adopción.

El líder del equipo es su fundador, Vitalik Buterin. Sin embargo, las decisiones no las toma él solo, sino que es necesario obtener una gran mayoría de la comunidad. Un ejemplo de esto es el fork que ocurrió luego de un hackeo, dando como resultado la creación de dos Ethereum, él que estamos tratando y Ethereum Classic.

La mayoría decidió que lo mejor era crear un hard fork (¿Qué es un fork?) que revirtiera todo el daño que había causado un hackeo al blockchain en donde fueron robados $50 millones en ETH. Sin embargo, un número menor de personas creyeron que esta no era una medida propicia y decidieron mantener el blockchain de Ethereum a pesar de este problema.

Ripple

La gestión de Ripple se diferencia enormemente a la de Ethereum. Esta es administrada por una compañía llamada Ripple Labs, quien tiene el poder de cambiar la tecnología sin la aprobación de la comunidad. Esta empresa tiene sede en San Francisco, y es la encargada de formar nuevas asociaciones con grandes compañías en el sector financiero.

La figura principal que sobresale de esta organización es su CEO, Brad Garlinghouse. Seguramente hayas escuchado hablar de él debido a que suele ser invitado a distintos programas de televisión donde da su opinión sobre diversos temas. Aunque no es la única personalidad conocida, también lo es Chris Larson, fundador de Ripple que suele hacer apariciones frecuentes en televisión.

De acuerdo a estimaciones de Forbes, Larson cuenta con un patrimonio en XRP de 5,19 mil millones, que a un precio de $0,43 representa más de $2,2 mil millones. Eso sí, en enero la fortuna ascendía a casi $20 mil millones, lo que colocaba en la lista de los hombres más ricos del mundo.

En estos momentos existen 40 mil millones de monedas Ripple en circulación, de un total de 100 mil millones. El resto, como ya fueron creadas, están en manos de Ripple Labs, que tiene la intención de introducirlas en el mercado paulatinamente.

Sin embargo, este gran porcentaje plantea dudas en la comunidad acerca de su centralización, ya que de verter todos esos XRP en el mercado podría controlar enormemente el precio de la criptomoneda. Incluso, como tiene el control total de su desarrollo, podría emitir nueva cuando se lo dispusiera. Muchos creen que esto no ocurrirá, pero la posibilidad esta latente en todo momento.

Esta es la principal diferencia con Ethereum, ya que el control de una esta en manos de la comunidad y en la otra de un selecto grupo. El punto en este caso va para la primera, ya que la descentralización es un aspecto fundamental de las criptomonedas.

Ya hemos visto quien se encuentra detrás de cada proyecto, ahora es el turno de hablar acerca de sus tecnologías, más precisamente acerca de su algoritmo de consenso.

Mecanismo de consenso

Ya sabrás que ambas criptomonedas son descentralizadas, aunque claro, una lo es más que la otra. Esto implica que ninguno tercero es necesario para verificar y así confirmar las transacciones y los movimientos de fondos. Sin embargo, los dos proyectos no consiguen el mismo resultado de igual forma.

Antes de que nos adentremos en las particularidades de cada mecanismo de consenso, es importante establecer que es uno. Como los blockchain no tienen un sistema central como un servidor que confirme las transacciones, es necesario que esta tarea se lleve a cabo entre varios dispositivos pertenecientes a la red.

En la industria de las criptomonedas y blockchain estos dispositivos se denominan nodos. Antes de que una transacción se confirme y pase a formar parte del bloque, es necesario que un cierto número de nodos lleguen a un acuerdo para validarlas. Lo que podríamos denominar como un acuerdo, en este sector se llama consenso.

Para eso las redes utilizan algoritmos criptográficos, que aseguran que las personas tengan los fondos que intenta enviar, a la vez de controlar que estos no hayan sido gastados dos veces.

Ethereum (Prueba de Trabajo)

Ethereum hizo su presentación seis años después de que la primera criptomoneda comenzara a existir. Aun así, esta utiliza el mismo mecanismo de consenso llamado Prueba de Trabajo (PoW, por sus siglas en inglés). Por lo general cuando se intenta explicar este concepto se hace uso de la alegoría con un complejo acertijo.

El blockchain de Ethereum crea un complejo problema matemático que ninguna persona puede resolver por sí sola. Por lo que se requieren nodos, ordenadores muy potentes que puedan hacerlo.

Cada nodo esta conectado a la red de Ethereum e intenta resolver el problema a través de prueba y error. Esto implica que no llega a una solución por un camino dado, sino que utilizando todo su poder comienza a adivinar respuestas hasta que finalmente llega a la correcta. Una vez esto ocurre es momento de confirmar la transacción como válida.

Se podría ver esto como un juego en donde por acertar la respuesta correcta el ganador se lleva una recompensa, que no es más ni menos que Ether. Si un nodo tiene mayor poder computacional, mayores serán sus chances de llegar a la solución, debido a que puede realizar más adivinaciones en menos tiempo.

Este algoritmo de consenso es ligeramente diferente al que observamos en Bitcoin, por lo que muchas personas lo llaman Ethash. Este prevé que por ejemplo las personas utilicen dispositivos específicos para la tarea, como los equipos ASIC, y en su lugar puedan minar con CPU o GPU.

Este es un grave problema para Bitcoin, debido a que los grandes grupos de mineros suelen concentrar el poder y por tanto se pierden la descentralización. De esta forma hay un grupo de 4 pools de minería que por lo general controlan el 50% del total de la actividad, lo cual puede ser muy peligroso.

Ethash se asegura que cualquiera pueda minar, haciendo de esta forma que el sistema sea mucho más justo. Sin embargo, esto no impide que los fabricantes de los equipos ASIC trabajen para crear un hardware que sea capaz de vulnerar esta limitación. Por ejemplo, Bitmain se cree que esta trabajando en uno en estos momentos.

El problema de este sistema se encuentra en que no puede escalar de forma apropiada como si lo hacen otras soluciones. Ya vimos que solo es capaz de procesar 15 transacciones por segundo. Por tanto, si quiere competir con grandes sistemas de pagos, necesita indudablemente mejorar en este apartado, por lo que sus desarrolladores están pensando en cambiar su mecanismo de consenso en el futuro.

La nueva tecnología para Ethereum se denomina Prueba de Participación, y es junto con Sharding y Plasma, las implementaciones que prometen mejorar mucho la escalabilidad de la red en el futuro. De ser cierto lo que dicen sus creadores, podríamos ver como Ethereum procesa miles de transacciones por segundos.

Ripple (Tolerancia a Fallas Bizantinas)

El mecanismo de consenso de Ripple se denomina Tolerancia a Fallas Bizantinas (FBA, por sus siglas en inglés). Y es un modelo que hace las cosas bastante diferentes al de Prueba de Trabajo.

En este mecanismo los nodos solo requieren confiar en un cierto número de nodos, lo que se denomina «circulo». La red completa de Ripple esta compuesta por diferentes círculos, los cuales a su vez están conectados entre sí. Esto implica que de una forma u otra todos los nodos están conectados.

La diferencia sustancial entre Ethereum y Ripple es que este último no requiere de ninguna GPU para ayudar a validar la red, Ripple utiliza algo llamado «Validadores de transacción». Siendo posible que solo ciertas entidades como los bancos se transformen en uno.

Este aspecto no quita de la ecuación la descentralización, ya que ninguno de estos validadores puede controlar la red de Ripple por completo. Sin embargo, si le quita ese sentido de comunidad que podemos ver en Ethereum.

Es difícil decir qué tecnología es mejor en esta sección. Todo depende de los objetivos que se persigan, la de Ripple deja la tarea a las grandes entidades financieras, mientras que le quita poder a su comunidad. A cambio de esto ofrece velocidades propicias para su expansión. Ethereum es todo lo contrario, y eso es lo bueno, cada una resuelve el problema cómo considera necesario.

Tabla comparativa

Estamos llegando al final y esta bueno hacer un repaso de todos los aspectos concentrados en un solo lugar. Veamos qué nos dice la tabla sobre las diferencias entre estas dos criptos.

 RippleEthereum
Fecha de lanzamiento20122015
Capitalizacón$17 mil millones$20 mil millones
Monedas en circulación40 mil millones100 millones
Equipo detrasRipple LabsFundación Ethereum
Transacciones por segundos1.50015
Mecanismo de consensoFBAPoW
Comisiones de transacción<$0,0001<$1

Historias hasta el momento

Ambas criptomonedas se han desempeñado muy bien hasta ahora, por eso ocupan el segundo y tercer lugar en las criptomonedas más valoradas según capitalización de mercado. Lo interesante es que las dos criptomonedas no compiten entre sí, ya que atacan problemas distintos.

Mientras que Ethereum se preocupa por los contratos inteligentes y las dapps, Ripple busca mejorar el sistema bancario actual. Esto implica que ambos proyectos pueden tener éxito en el largo plazo sin preocuparse por el otro.

Aunque cabe destacar que los casos de uso de Ethereum son tan amplios que el sistema tradicional bancario podría ser sustituido por dapps por ejemplo. Esto implica que Ripple podría dejar de ser útil. No es una competencia directa, pero de forma indirecta las criptomonedas podrían buscar cosas similares.

Ethereum

Veamos el gran éxito que ha tenido Ethereum en los últimos años. Si hubiéramos comprado 1.000 ETH en el 2015 cuando fue lanzada, nos hubiera  costado solo $2.830. Si los hubiéramos mantenido hasta enero de 2018, cuando alcanzó su máximo histórico de $1,432, los 1.000 ETH hubieran valido $1.432.000. Solo en 2017 el precio de Ethereum ofreció una rentabilidad de más de %10.000.

Si bien a día de hoy existen otros blockchains con contratos inteligentes que procesan más transacciones que Ethereum, los llamados «Asesinos de Ethereum«, sigue siendo la segunda criptomoneda con más valor.

Sin embargo, esta ventaja no puede durar eternamente. Es necesario que pueda resolver sus problemas de escalabilidad antes de que alguna otra criptomoneda le robe su lugar. Las cosas apuntan a que esto podría darse, la cuestión es determinar si se dará lo suficientemente rápido para que no sea demasiado tarde.

Ripple

Ripple también ha tenido un viaje muy exitoso desde que comenzó a existir en 2012. Hoy ostenta el tercer lugar entre las criptomonedas con mayor popularidad del mundo. Tanto que por un breve periodo de tiempo en enero de 2018 consiguió arrebatarle el segundo lugar a Ethereum.

Solo en 2017 Ripple fue capaz de crecer desde $0,0065 a principios de año hasta $2,40 al término del mismo. Esto equivale a un incremento de 38.000%.

El objetivo de Ripple Labs es proveer un servicio a una industria que vale billones de dólares. Durante estos seis años han trabajado duro en formar grandes asociaciones, lo que les ha permitido que su protocolo llamado xCurrent esté instalado en más de 100 diferentes bancos hasta la fecha.

Hasta el momento Ripple ha podido unir a sus filas a importantes bancos en el mundo, como el Credit Agricole, Santander e incluso el Bank of America. Por el momento, los mismos se encuentra haciendo pruebas del protocolo de Ripple, pero esperan que finalmente las instituciones financieras sean capaz de utilizar esta herramienta para realizar todas sus transferencias interbancarias.

Conclusión

Si has leído toda la guía, se que es extensa, seguramente tengas una idea de que diferencia a estas dos grandes criptomonedas. Son proyectos distintos que resuelven las cosas diferentes, y por eso es interesante hacer una guía sobre ello.

Ambas criptomonedas utilizan la tecnología blockchain, aunque con la particularidad de que lo hacen en pos de solventar distintos problemas. Si comparamos las velocidades de cada una podemos decir a ciencia cierta que Ripple lo ha hecho mejor, permitiendo que su solución escale mucho más que la de Ethereum. Siendo como consecuencia mucho más barata también.

Sin embargo, todavía resta por ver que puede ofrecer Ethereum cuando finalmente adopte un nuevo mecanismo de consenso y todas las mejoras que su comunidad tiene pensada para ella. Quizás podríamos ver un rendimiento muy superior a Ripple.

Ambos proyectos podemos decir que tienen un futuro muy interesante. Pero me gustaría saber realmente ¿qué es lo que piensas de ellos? ¿hay alguno de los dos que te guste más? Déjame tu comentario aquí debajo.

Acerca del autor

Criptotario

Me llamo Martin, soy ingeniero y apasionado de las inversiones y la tecnología. Me gusta mucho leer libros y todo aquello que me haga mejorar día a día.

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