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¿Puede Bitcoin rescatar a Venezuela de su crisis económica?

Venezuela es un país con grandes reservas de petróleo, pero eso no ha evitado que la mala gestión de sus políticos lo llevarán al borde del colapso. La situación actual del país es apagones constantes y faltantes de comida. A eso sumamos la imposibilidad de pagar la deuda a sus acreedores y que pone en riesgo su recuperación.

Este país alguna vez fue una economía pujante que atrae a los emigrantes a sus costas, ahora es una de las regiones mas inseguras del mundo. La moneda local, el bolívar, se ha devaluado tanto que la gente ya encuentra otros usos más provechosos para este que el intercambio de bienes y servicios. Venezuela ahora observa cómo sus ciudadanos se mueren de hambre, se manifiestan y esperan que algo como Bitcoin pueda ayudarles a sortear de forma sencilla la economía desafiante.

Caída del socialismo

El socialismo siempre cuenta con la promesa de un futuro mejor como la que prometió el ex presidente Hugo Chávez, lamentablemente, como en todos los casos el resultado es él mismo. La idea de distribución de la riqueza ha llevado a que los ciudadanos vivan en un país mas igualitario, pero en la pobreza. Mientras, una pequeña porción de amigos del poder continúan acumulando fortunas y poder.

Su excusa anti estadounidense solo ha conseguir agregar mas fuego a las políticas extranjeras, en donde Venezuela comenzó a ayudar a Cuba de forma activa enviando mas de 160.000 barriles de petróleo diario y tomando el control de la compañía petrolera PDVSA.

Sumado a esto, aquellos trabajadores que no estaban de acuerdo en como el chavismo manejaba el asunto, unos 19.000, fueron despedidos por Chávez y acusados de funcionarios corruptos que utilizaban el dinero mal ganado en el mercado negro.

La inflación de Venezuela rápidamente requirió de un control de precios, una medida utilizada por este tipo de gobiernos que a la larga solo deriva en mayores problemas como la escasez. En este caso, el presidente decidió establecer 3 tasas de cambio: para los cuidados, para los importadores de bienes esenciales y para el resto de los importadores.

Para aquellos que no pudieron escapar del régimen se les prohibió comprar moneda extranjera. Esto como ocurre en cada oportunidad, genero un mercado negro con grandes volúmenes que es el mejor contexto para los especuladores. Dando como resultado que la tasa oficial se mantuviera estable, pero no así la real que supero por 4 veces a la nacional.

Las impresionantes reservas que tiene Venezuela de lo que se conoce como oro negro en 2018 no se correlacionan con la situación del país, que ha sufrido de niveles de inflación astronómicos en el pasado año.

Durante 2013 pudimos observar como el protegido de Chávez, Nicolás Maduro, llegaba al poder y las cosas comenzaban a empeorar aun más. Nuevamente las erróneas decisiones políticas alineadas con esta ideología han conseguido que Venezuela se hunda aun más en su crisis.

Lo paradójico de todo el asunto es que no se hace mucho tiempo, en la década de 1970 y 1980, Venezuela era considerado el país latinoamericano mas prospero, ya que cualquier producto podía ser comprado utilizando los dolores del petróleo.

Actualmente, la escasez se encuentra en un nivel tan alto que el propio McDonald ha suspendido la venta de sus icónicas hamburguesas debido a la imposibilidad de adquirir pan. Solo los narcotraficantes y contrabandistas pueden darse el lujo de comer una.

Claro que este colapso financiero también ha incrementado la delincuencia, que se desarrolla activamente y deriva en masivas protestas, que como son reprimidas acaban con decenas de ciudadanos perdiendo la vida.

En 2016 Maduro, aprovechando el desconcierto, declaro un estado de emergencia, con la excusa de combatir la inflación y los faltantes de comida. Sin embargo, esta nuevo poder otorgado para tomar decisiones sin la aprobación del parlamento derivo en un declive aun peor en la tasa de intercambio del bolívar.

Durante el 2018 el Banco Monetario Internacional declaro que la inflación de la moneda de Venezuela alcanzo 1.370.000 por ciento. Para los ciudadanos ya no tiene sentido contar el dinero de forma individual sino por paquetes.

Esta hiperinflación terminar de romper completamente las relaciones diplomáticas con Estados Unidos y también con Europa, lo que llevo a Maduro a intentar estabilizar esta situación que cada vez se vuele absurdamente peor. Por primera vez en 15 años, el presidente de Venezuela anuncio controles más débiles a la moneda y permitió el intercambio comercial de fondos.

Prácticamente a la par, mientras el país vivía asolado por la pobreza, la violencia y la hambruna, los ciudadanos comenzaron a invertir los últimos ahorros en activos digitales, esto como ultimo intento de intentar salvar lo que quedaba como su propiedad. Bitcoin así nace como un salvavidas dentro de tanta incertidumbre.

Mientras tanto, aprovechando el incremento en la popularidad de las criptomonedas, Maduro quito cinco ceros al bolívar y también creo su propia moneda digital respalda por reservas de petróleo llamada Petro.

Una estafa de tamaño nacional

Es importante describir el panorama de lo que ocurre en Venezuela para poder brindar un contexto de cómo las criptomonedas son una medida necesaria para resolver los problemas que se suscitan en el país. Por ejemplo, el exchange de criptos de Venezuela llamado Surbitcoin ha aumentado la base de usuarios de 450 a 85.000 en solo 4 años, que comprenden el periodo de 2014 a 2016.

La principal criptomonedas no solo era comprada por los más jóvenes que se consideran conocedores de las tecnologías y pertenencias a la era digital, sino también por pensionistas y parte de los segmentos mas pobres de la población. Como siempre los emprendedores son los que se adelantan en la tendencia, pero no tardaron mucho tiempo los negocios y las universidades en comenzar a aceptar bitcoins.

Teniendo en consideración que la electricidad de Venezuela es extremadamente barata, pronto las personas comenzaron a hacer uso de esta para una de las practicas mas extendidas dentro del mundo de las criptomonedas: la minería. La fiebre por la minería de criptomonedas proveyó la oportunidad para alcanzar nuevos estándares de vida.

Este enorme potencial económico que representan los mercados de activos digitales pronto fue notado por Maduro. Este decidió subirse a la tendencia y anunciar el lanzamiento de la criptomoneda nacional denominada Petro, que debería estar atada directamente a las reservas petrolíferas de Venezuela.

El precio del token supuestamente era el de un barril de petróleo ($60 dólares). Pero aunque la idea en los papeles parecía interesante para circunvalar las restricciones internacionales puestas al país por Estados Unidos, la Asamblea Nacional considero que este era un paso que no cumplía con la Constitución venezolana y que facilitaría aun más la corrupción.

Por suerte para Maduro, no necesita el permiso de la Asamblea para lanzar su propia criptomoneda, por tanto la decisión de la misma solo fue vista como una critica y no como un obstáculo. Una preventa fue anuncia y sé emitieron 100 millones de Petro, que son imposibles de comprobar ya que debemos confiar en la palabra del presidente.

Si todo esto no te parece absurdo, hay que decir que no se sabe quien esta detrás del Petro, tanto en la parte técnica como legal. El whitepaper de 14 paginas no revela ningún nombre y se trata más de fuertes declaraciones de cómo esto podría cambiar la economía venezolana.

Tampoco se pudo encontrar documentación que avale la campaña de recaudación y distribución de fondos de los petros. Solo encontramos los anuncios por parte del presidente alegando que el primer día de ICO había sido muy exitoso consiguiendo $735 millones, para un total de $5 mil millones del que nadie puede dar pruebas.

Aun así, las sumas de dinero mencionados hicieron eco en Estados Unidos, que rápidamente se apresuro a prohibir a sus ciudadanos que inviertan en él ante el temor de que reduzca las sanciones económicas impuestas. Pero esto no pareció influir en la popularidad del proyecto, todo lo contrario, funciono como una campaña gratis de marketing para la aventura de Maduro en el mundo del dinero digital.

Poco a poco los comercios venezolanos junto con los bancos anunciaron que aceptarían al Petro como forma de pago. Es más, los ciudadanos podrían pagar sus impuestos con este nuevo token y los emprendedores que quedaban pagarían a los empleados cierta parte del sueldo con petros.

Pero Maduro no tuvo en consideración que esta nueva moneda podría hacerle frente a un problema para los venezolanos que era el de adquirir el pasaporte. Hasta el momento el costo era de 7.200 bolívares, una suma que equivale a cuatro salarios. Ahora la gente solo necesitaba 2 tokens para hacerlo.

Buscando que sea aceptado en el mundo

Luego de que los medios de comunicación informaran de que el Petro había entrado en las tiendas, bancos e instituciones de Venezuela, Nicolas Madura comenzó la expansión internacional. A finales de 2018, el líder hizo un intento por entrar al mercado global.

Dijo que el token ya estaba siendo utilizado para convertir otras monedas, estaba listado en 6 exchanges y que podría transformarse en la principal criptomoneda de la OPEC. La trampa esta en que nadie a ciencia cierta conoce qué monedas puede ser convertido el token o que plataformas incluyen al Petro, y es que ni si quiera ha sido implementado todavía.

Los hechos reales son que el campo donde se extrae el petróleo que supuestamente respalda al token no esta siendo desarrollado, el código de GitHub no puede ser hallado y el monedero para gestionar la criptomonedas no se encuentra en ningún sitio.

Por otro lado, los 100 millones de Petro se encuentra en control de una sola dirección, que no ha realizado ninguna transacción. Como era de esperar, las declaraciones de Maduro no son mas que espejos y humo, segundo reporta un reportero independiente venezolano, indicando que ninguna tienda acepta petros o no existen lugares que lo vendan.

De esta forma nos damos cuenta que el dinero ganado gracias a la criptomoneda nacional, simplemente fue a la tesorera del estado. Es mas, el Petro no vale nada y el dinero que se recaudo fue directamente a los funcionarios venezolanos.

Una de las tantas estafas a escala nacional a la que el pueblo venezolano esta acostumbrado. Aunque hay que admitir que este movimiento de Maduro fue bastante inteligente, ya que saco provecho de un país que ya no tiene más para ofrecer, lo cual es sorprendente.

La lucha contra las criptomonedas

Lo interesante de todo ello es que los ciudadanos del país no le dieron la espalda a las criptomonedas, incluso el efecto fue todo lo contrario, comenzaron a confiar aun más en Bitcoin, que continua siendo la solución mas estable para sus ahorros.

Esto se vio reflejado en los indicadores del exchange LocalBitcoins, donde actualmente se puede ver un volumen de comercialización semanal de mas de 1.000 BTC, que equivalen a 20 mil millones de bolívares.

Como era de esperar, el gobierno venezolano no parece disfrutar de la popular confianza que tiene el descentralizado Bitcoin sobre el Petro. Por eso han tomado medidas contra las granjas de minería de criptomonedas, utilizando acusaciones de actividades ilegales hasta la destrucción de los equipos con métodos más agresivos.

Aunque dentro de tanta corrupción existente en las esferas políticas, también esta se extendió a las masas. Muchos mineros comenzaron a pagarle a los oficiales de la ley para poder continuar con su operación en un intento por sobrevivir.

Pero las dificultades no son simplemente estas. Desde 2017 el gobierno exige a los mineros que se registren con el estado, teniendo que brindar toda la información acerca de ellos, incluyendo dónde se encuentra localizada la minera.

Otro contratiempo al que se enfrentan los venezolanos se halla cuando intenta comprar criptomonedas en el exchange con un proceso de registro de dos pasos. Luego de pasar los requerimientos KYC, la información del usuario es estudiada de forma detallada por las oficinas del registro electoral venezolano. Sin el permiso de este, la cuenta no puede ser activada.

La siguiente piedra en el camino es el monitor de las cuentas bancarias de sus ciudadanos en función de encontrar acciones especulativas. El gobierno justifica estas acciones al citar la alta volatilidad del bolívar con respecto al dólar con la actividad de comercio de criptomonedas en el país. Como resultado se han congelado $50.000 y se han cerrado dos exchanges de criptomonedas.

En búsqueda de reponer la tesorería del país, lo que se traduce a las arcas de los funcionarios, a principio de año el regulador local introdujo una comisión del 15% para quienes conduzcan transacciones en criptos y sean residentes venezolanos.

Otras restricciones a las que se enfrentan son el tamaño de las transferencias y las tasas en bolívares (el regulador tiene el derecho de establecer el precio de los cripto activos). En estos momentos los venezolanos tiene permitido realizar pagos de no más de 10 petros, lo que equivale a $600. En caso de no cumplir con esta imposición se arriesgan a una multa de $18.000.

Conclusión

Hasta el momento, Venezuela continua sufriendo los estragos de la crisis política que surgió con una nueva fuerza. En mayo de 2018, Nicolás Maduro gano las eleccionarios para un segundo mandato como presidente, a pesar de haber sido acusado de fraude electoral por el partido de la oposición.

En enero de 2019, el líder opositor Juan Guaidó se proclamó a si mismo presidente interino de Venezuela, un desafío directo que amenaza la toma de poder de Maduro, al menos hasta que se puedan celebrar elecciones justas.

A pesar de las protestas y la falta de electricidad, Maduro continua ejerciendo su autoridad y planea continuar como presidente hasta 2025. Las confrontaciones entre el viejo y el nuevo gobierno continua en aumento dejando a los venezolanos en el medio de las consecuencias. El sistema bancario venezolano esta a punto de derrumbarse, y la idea utópica de introducir al Petro solo se encuentra en palabras.

Los expertos consideran que el concepto de este activo criptográfico, en estas circunstancias, no tiene posibilidades de resultar, aun cuando Maduro actúese de forma honesta. En cambio, las bondades de Bitcoin, que las autoridades han estado tratando de frenar, podrían ser mucho mas beneficiosas para el país ya que se trata de una forma segura y estable de realizar transacciones.

En primer lugar tenemos que el Bitcoin es apolítico, lo que significa que su valor no puede ser manipulado por un gobierno para su propia conveniencia. Segundo, este no depende de la confianza de los bancos internacionales, lo cual se presenta como una ventaja principalmente atractiva para Venezuela. Finalmente, el BTC esta diseñado a prueba de inflación, lo cual ha ayudado a aliviar el daño causado por esta en países como Zimbabue.

Los venezolanos no pierden las esperanzas de un futuro mejor, ya que Juan Guaidó es un entusiastas de las criptomonedas y cree que el Bitcoin es una herramienta para ayudar al país a salir del estado en que se encuentra.

Eso sí, esto será posible solamente si Guaidó consigue las nuevas y justas elecciones que casi todo el mundo espera y saca al Bitcoin de su estado clandestino y lo legitima.

Fuente:https://www.investinblockchain.com/bitcoin-venezuelan-greed-can-btc-help-crash/

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Acerca del autor

Criptotario

Me llamo Martin, soy ingeniero y apasionado de las inversiones y la tecnología. Me gusta mucho leer libros y todo aquello que me haga mejorar día a día.

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